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La guía definitiva para instrumentos de radón

La guía definitiva para instrumentos de radón

A diferencia de lo que ocurría hace años, en la actualidad existe una gran cantidad de instrumentos disponibles para medir el radón . Igualmente hay una gran variedad de precios desde los 300 hasta los 15 000 euros. Sin embargo, la regla general es que «obtienes lo que pagas». Por lo tanto, no existe un instrumento mágico y económico que puedas utilizar en todas las situaciones. Este artículo te ofrece la guía definitiva para instrumentos de radón

Grandes diferencias en capacidad y funcionalidad

En términos generales, los instrumentos más económicos tienen una cámara y un detector mas pequeños. Esto es un problema en la detección de cambios de concentración del radón. También influye a la hora de tener una incertidumbre aceptable para medidas de una o dos horas.  Los instrumentos sencillos pueden servir para medir variaciones diarias y también para medir la concentración de radón durante una jornada laboral. Puede ser suficiente para propietarios de inmuebles que quieren controlar la concentración de radón durante periodos más largos.

Si, en cambio, deseas realizar trabajos de consultoría de radón o inspeccione, debes considerar invertir en instrumentos más sofisticados. Estos equipos cuentan con una cámara de ionización y un detector más grande. De este modo,  el margen de error es mucho mejor en medidas tan cortas como 15 minutos. Con estos instrumentos podrás también cambiar entre distintos lugares de medida con diferencias grandes en la concentración de radón. No es posible realizar trabajos profesionales sin usar este tipo de instrumentos.

Escoge siempre instrumentos en función del área de aplicación.

Sniffer, Logger, Grabber: los instrumentos para medir radón pueden tener muchos nombres. Para los recién llegados al mundo del radón podrá parecer una jungla, pero está relacionado con el uso que se le va a dar al instrumento. En la tabla que se muestra a continuación hemos añadido las aplicaciones más comunes. Si trabajas como consultor de radón, puedes necesitar una combinación de distintos instrumentos. También si eres propietario de inmuebles podrías necesitar más de un instrumento. Dependerá en gran medida de cuánto trabajo realizarás tú mismo y cuánto trabajo realizarás pagando por el servicio.

Por ello, antes de invertir en un instrumento, debes definir los ámbitos de aplicación, ahora y en el futuro. Debes preguntarte, entre otras cosas:

  • ¿Debo medir el radón en el aire del interior o en el suelo?
  • ¿Cada cuánto necesito cambiar el instrumento entre los distintos puntos de medida?
  • ¿Cuál es el intervalo de tiempo requerido para medir?
  • ¿Cuántos puntos debo medir simultáneamente?

Si tienes dudas, recomendamos que consultes con un experto.

Leer y gestionar los datos obtenidos tiene que ser sencillo

La cámara de medida y el detector son el corazón de todo instrumento, pero es igualmente importante cómo se comunica el instrumento. Es decir, cómo se descargan los datos y el software. ¿Cómo podemos exportar los datos? ¿Con qué intervalo debemos traspasar los datos a gráficos? ¿Los resultados de las medidas tienen margen de error? ¿Qué informes se pueden generar?

Es de gran importancia hasta qué punto el programa informático se adecúa a tu forma de trabajar, para poder ser eficientes  cuando se realizan las medidas. Puedes ahorrar mucho tiempo empleando un programa que sea capaz de generar los informes necesarios, en vez de tener que exportar los datos para luego crear un informe tú mismo. Por lo tanto, el consejo es considerar la forma en que trabajas en la actualidad y cómo quieres trabajar en el futuro, así como conocer las distintas posibilidades que ofrecen los programas que acompañan a los distintos instrumentos. Solicita una demostración del programa informático antes de invertir en un instrumento.

La importancia de calibrar para medir correctamente

Calibrar un instrumento implica ajustarlo a una fuente de radón conocida, es decir, controlar y ajustar el instrumento para que mida correctamente. Inicialmente se debe realizar una calibración de fábrica, para luego recalibrarlo una vez al año. La cámara de medida y los detectores se contaminan por los productos de la desintegración del gas radón, y se deben realizar calibraciones de eficiencia y energía, así como el ajuste de fondo. La mayoría de los países cuentan con reglas más o menos estrictas en este aspecto. Si se obtienen resultados erróneos, se pierde la finalidad de medir la concentración de radón.

En el peor de los casos se expone a personas a riesgos para su salud, particularmente si no se detectan las concentraciones altas. A pesar de esto, muchas veces se descuida la calibración. Algunos instrumentos económicos ni siquiera cuentan con la posibilidad de calibrarse a posteriori. En la práctica, esto implica que se deba comprar un instrumento nuevo cada año para poder obtener datos correctos al efectuar las medidas.

Exige siempre un certificado de calibración al fabricante. Como consultor especializado en radón debes además realizar una calibración a los instrumentos todos los años. Si eres propietario de inmuebles y contratas a un consultor especializado en radón, exige ver el certificado de calibración más reciente para los instrumentos que se van a emplear. También es importante saber si el proveedor que vende los instrumentos cuenta con una organización que pueda realizar calibraciones y eventualmente también revisiones. Lamentablemente, hoy esto no se puede dar por sentado.

Esperamos que la guía definitiva para instrumentos de radón haya sido de ayuda. Puedes ponerte en contacto con nosotros si tienes preguntas.

¡Éxito con la elección de tu instrumento de radón!

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