Preguntas frecuentes

¿Qué es el gas radón?

El radón es un gas radioactivo «noble»  perteneciente a la cadena de desintegración del uranio 238 presente naturalmente en el suelo. Es el único elemento gaseoso de esta cadena de desintegración. Al formarse, su composición gaseosa le permite salir del suelo y mezclarse con el aire. Con el paso del tiempo, el radón se desintegra igualmente, emitiendo elementos radioactivos. Al final de la cadena, se forma una partícula de plomo inerte. Cuando el radón y sus descendientes se desintegran, emiten una radiación alfa que puede tener efectos nocivos en la salud. Por tanto, la inhalación del radón o sus descendientes sólidos adheridos al polvo puede suponer un serio riesgo para la salud

¿Huele el radón?

No. El radón es un gas inodoro e incoloro. La única forma de medirlo es usando un detector de radón sensible a las partículas alfa que genera este gas al desintegrarse.

¿Cómo de peligroso es el gas radón en el aire en interiores?

En 1986, la Organización Mundial de la Salud puso en relieve el aspecto cancerígeno del radón. Según la OMS, el radón es, después del tabaco, la segunda causa más común del cáncer pulmón. El último informe de la OMS expone que a partir de una concentración de 100 Bq/m³, una exposición prolongada al radón puede suponer un riesgo significativo para la salud. De acuerdo a las estimaciones de la OMS, en España alrededor de 2000 casos de cáncer de pulmón se pueden atribuir directamente a la presencia de gas radón en viviendas y centros de trabajo

¿Cuáles son los niveles que no se deben sobrepasar?

En España, la Guía de Seguridad GS-11-02 del CSN recomienda un nivel de referencia de 300 Bq/m³. No obstante, para minimizar el riesgo para la salud, es preferible mantener los niveles de radón por debajo de 100 Bq/m³. En el caso de los lugares de trabajo y los lugares públicos, existe la Instrucción IS-33 del CSN, pero es menos restrictiva que las recomendaciones de la OMS. De hecho, solamente en el caso de los lugares de trabajo con elevada permanencia de miembros del público el nivel de intervención será de 300 Bq/m³ de concentración media anual de radón. Si los niveles superan los 1000 Bq/m³, se deben tomar medidas inmediatas de mitigación.

La reciente Directiva Europe EURATOM BSS 59/2013 establece el nivel de referencia en 300 Bq/m³. Dado que el plazo para su implemetación expiró en febrero de 2018, este nivel es aplicable en España y cualquier trabajador puede exigir que la concentración de radón en su centro de trabajo esté por debajo de este valor.

¿Cómo funciona un detector de radón?

Para medir la actividad volumétrica del radón, Radonova emplea detectores pasivos de trazas alfa. Estos detectores cuentan con una película sensible de tipo CR-39 incrustada en un estuche de plástico cuyo volumen es conocido. Este estuche forma una cámara en la que el aire y, en consecuencia, el radón pueden penetrar libremente. Cuando los descendientes del radón se forman, las radiaciones alfa emitidas dejan trazas en la película. De este modo, cuanto mayor sea la concentración de radón, mayor será el número de trazas que quedan en la película sensible. Durante el análisis en el laboratorio, Radonova somete las películas sensibles a un proceso químico que permite ver estas trazas con un microscopio electrónico. A continuación, se contabilizan las trazas y, por último, cotejando el número de trazas con el tiempo de exposición, se calcula la concentración de radón.

¿Cuántos medidores necesito?

No existe un documento oficial que establezca un método de cálculo del número de detectores necesarios. No obstante, existe una serie de instrucciones básicas que se pueden tener en cuenta cuando el edificio que se va a medir es relativamente normal. En viviendas:

  • Al menos dos medidores por casa, uno en el salón y otro en la habitación principal.
  • Añadir un detector más en las habitaciones que se utilizan habitualmente.
  • Al menos un detector por planta.

En el caso de los lugares de trabajo o edificios públicos, aquí puedes consultar la guía de medición del radón publicada por el CSN.

¿Cómo se deben colocar los detectores?

Para que la medición sea adecuada, en la medida de lo posible, intenta colocar los detectores siguiendo las siguientes instrucciones:

  • Colocado en una estantería o suspendido en el techo.
  • A al menos 25 cm del suelo, del techo o de la pared.
  • A al menos 1,5 m de un conducto de ventilación, una puerta, una ventana, un radiador o cualquier fuente de calor.
  • A al menos 0,5 m de un dispositivo de extracción de aire.

Evitar en la medida de lo posible las estancias donde haya agua, como el cuarto de baño.

¿Dónde debo enviar los detectores una vez que haya acabado la medición?

Una vez terminada la medición, envía los detectores por correo postal a la siguiente dirección: RADUCAN S.L. Calle Constitución nº 9, 1º K, 39600 Maliaño (CANTABRIA). Se trata de nuestra dirección de envío única para España. Una vez recibidos en esta dirección, se procede al envío de los detectores por UPS a Uppsala, Suecia, donde nuestro laboratorio se encarga del análisis.

¿Durante cuánto tiempo se pueden almacenar los detectores?

Los detectores Radonova se aíslan sistemáticamente del aire exterior desde su fabricación. Se envasan en blísters al vacío al final de la cadena de producción. Cada blíster se marca sistemáticamente con la fecha de caducidad. Esto permite controlar la validez de los productos en stock. Por lo tanto, es posible conservar

  • Los detectores Radtrak²® durante 18 meses después de su fabricación.
  • Los detectores Rapidos® durante 8 meses después de su fabricación.

¿En qué periodos se recomienda realizar las mediciones?

El radón es un gas que se origina en el suelo. Se acumula en el aire en interiores, especialmente cuando la ventilación no es suficiente. Del mismo modo, las diferencias de temperatura entre el interior y el exterior favorecen la migración del radón. Todas estas condiciones predominan especialmente en invierno, cuando hace frío, se enciende la calefacción y los edificios se ventilan con menos frecuencia. Por lo tanto, el periodo idóneo para la medición del radón sería otoño-invierno.