Guía de medición para obtener una visión general de las concentraciones de radón en un lugar de trabajo.

(Traducidas de las directrices de la Asociación Internacional de Medición de Radón, IRMA)

Necesidades generales:

  • Las mediciones deberán realizase en periodos largos de una duración mínima de 3 meses
  • Las mediciones deberán analizarse en un laboratorio homologado conforme a la norma ISO 17025 o a las normas NELAC.

Habitaciones/lugares de medición:

  • Habitaciones/lugares que se usen más de cuatro horas al día.
  • Todas las estancias subterráneas, sótanos y demás dependencias potencialmente expuestas a la filtración de radón que puedan ser usadas por alguien más de 50 horas al año (aprox. 1 hora a la semana).

Número de detectores que se debe utilizar:

  • Plantas bajas y sótanos: medir todas las habitaciones/lugares que coincidan con los criterios descritos más arriba. Un detector cubre como máximo una estancia de 150 m². En locales de mayor tamaño, deberá emplearse un segundo detector.
  • En plantas superiores: Dos detectores como mínimo por planta y al menos un detector por cada 250 m².

Además:

  • Se deberá realizar un estudio previo para identificar las vías de entrada del radón por el suelo del edificio antes de comenzar la medición. Con el fin de planificar la disposición de los detectores, por medio del estudio previo se debe analizar el sistema de tuberías y de ventilación que penetran el suelo, así como identificar todos los elementos de la construcción que potencialmente puedan ser una fuente de radiación gama natural.
  • Dado que es posible que los empleados estén más expuestos a las radiaciones en sus casas, se recomienda proponer una medición en casa además de la realizada en la empresa.
  • Se debe informar a la plantilla acerca de la medición del radón antes de comenzar.
  • De acuerdo con los criterios de medición, esta se deberá efectuar durante un periodo en el que se usa la calefacción en el edificio.
  • Los detectores se deben posicionar según las recomendaciones nacionales al respecto.
  • Los detectores se deben fijar de modo que no se puedan desplazar ni alterar durante la medición. Una alteración provocaría unos resultados inexactos que llevarían a que el análisis determine que la medición no es válida.
  • Se deben registrar los datos correspondientes al uso de la habitación/lugar medido, en especial en el caso de los sótanos que no se utilizan con frecuencia.